Ven a visitarme
cuando caiga la noche,
hablaremos con la luna
y reiremos con las estrellas.
Nos refugiaremos bajo manta
tan grande como el cielo
y bajo ella
nuestras manos cruzaremos.
El frío pasara de largo
sin tocar nuestro cobijo
y las luces de la ciudad
apagaran su aullido.
Levantaremos el vuelo
por sobre el techo
y nos sentaremos
sobre las nubes.
Me dirás adiós
y partirás lejos
yo quedare aquí
esperando tu regreso.
¿Volveremos a vernos?
pregunto sin soltarte
y tu respuesta
igual que las otras noches
siempre que sueñe contigo.
No sabría decir con exactitud que me impulso a escribir esto. Es como si una amalgama de pensamientos, imágenes y sentimientos me invadiese y lentamente van adquiriendo forma, hasta se contradicen.
Pronto subiré los cuentos que envié al concurso de Conce en 100 palabras.
A quien sea que lea esto... un gran saludo o despedida (dependiendo), un abrazo a dos brazos.