Parecía como si pudiera entrar en mi mente y ver todo lo que pensaba. Le gustaba, se reía y yo me reía... pero era yo el primero en reír.
Si hasta podía manipular mi perspectiva del tiempo, me cambiaba las despedidas largas por cortas y las cortas por largas, los minutos en horas y las horas en minutos, podía hacerlo conmigo.
Yo reía. Por reír, por no saber que hacer mientras sus ojos miraban mi cara.
Unas veces era yo el que la miraba y sonreía. Pero nunca intente manipular. No quiero modificar conducta alguna de un ser humano que vaya contra su voluntad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario